Entradas Etiquetadas con ‘sigmar’

21
Ene
2014

Valten el Elegido

Escrito por Dean Romero en General

Valten era conocido por haber sido el elegido de Sigmar y por jugar un papel decisivo en la derrota de las Hordas de Archaón. Nacido en Reikland en el pueblo de Lachenbad, tuvo un infancia normal. Hijo de herrero, aprendió el oficio y trabajo con su padre como la mayoría de hijos en esas épocas.

Valten fue bendecido con una marca en el pecho, que imitaba la forma del cometa de Sigmar, que también fue bendecido por la fuerza y la inteligencia. Pero físicamente no hay nada que le distinga de otro hombre, por lo que es una ventaja frente a los enemigos.

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28
Oct
2013

Sigmar, el Dios del Imperio

Escrito por Dean Romero en General

El artículo de hoy va dedicado a un Dios que hay que destacar por encima del resto. Ese Dios no es otro que el gran Sigmar Heldenhammer, dios de El Imperio. 

El gran Sigmar nació al suroeste del Imperio, en la ciudad de Reikland, y según el calendario imperial en el año -30 , que tiene su inicio el día en el que se corona a Sigmar, y en la noche de su nacimiento ocurrió algo que fue interpretado por las tribus como una señal de los dioses; un cometa con doble cola apareció en el cielo. leer más

10
Jun
2013

Throgg el Rey Troll (cuarta parte)

Escrito por Dean Romero en Libros y relatos

karl franz 1

La tarde caía sobre el Imperio y se podía ver como los rayos de sol se volvían de un tono anaranjado rojizo y se proyectaban en las inmediaciones del palacio dejando ver detras de sí un montón de sombras por los rincones donde no podía llegar la luz. De repente un resonar de armaduras y tropas marchando en un sin fín de pasos con sonido metalizado sacarón una vez más a Karl Franz de sus pensamientos.

La guardia real formada por los Grandes Espaderos de Altodrf se acercaba en una hilera de regimenientos perfectamente alineados uno detrás de otro hasta formar 4. Las formaciones se detuvieron justo delante del emperador y todo el pueblo allí reunido así como el consejo real estalló en aplausos. Los curtidos soldados no pestañeaban. Karl Franz comenzó su discurso. leer más